Innovación en el ámbito financiero, facilidad en los trámites, eficiencia en atención al cliente, sin procesos tediosos y largas filas, son algunas de las áreas de oportunidad que los bancos tradicionales no han sabido cubrir. Es por eso que, en la actualidad, se están viendo amenazados por la creciente competencia que representan las Fintech; start-ups que aplican la innovación de la tecnología al sector financiero.

Gracias al surgimiento de estas pequeñas empresas, cada vez es más fácil realizar actividades bancarias debido a la incursión de las nuevas tecnologías. Paypal y iZettle son un ejemplo de cómo los emprendimientos fintech han abierto una oportunidad para que los pequeños negocios se pongan a la vanguardia y puedan competir en el mercado, ahora se puede pagar con tarjeta de crédito o débito hasta en el establecimiento de la esquina.

A su vez, las fintech ofrecen al usuario una manera más simple y rápida de realizar movimientos bancarios, como transferencias, préstamo de crédito, financiamiento, inversiones, entre otros. Debido a que las empresas financieras tradicionales no han sabido aprovechar las nuevas tecnologías ni entender los nuevos comportamientos del cliente actual, las Fintech son una amenaza para la posición de los bancos que han dominado el sector hasta ahora, debido a que las start-ups están innovando la manera en cómo utilizamos los servicios financieros.

“Cerrarán algunas instituciones, aquellas que no se muevan hacia el lado de la innovación y que no adopten tecnologías innovadoras para la distribución de sus productos y servicios”, pronostica Jorge Ortiz, fundador y director de FinTechMéxico.

El surgimiento de estas pequeñas empresas ha llamado la atención de inversionistas tanto mexicanos como extranjeros, siendo el monto de inversión del 31.3 % de los 1,880 millones de dólares que las start-ups mexicanas produjeron en el 2016. Gracias a esto, México se ha posicionado como líder de la región en emprendimientos del sector Fintech, junto con Brasil.

Se identifican 10 segmentos que abarcan estas start-ups en el mercado mexicano: Pagos y Remesas (NetPay), Préstamos (Konfio), Gestión de Finanzas Empresariales (Encontra) , Gestión de Finanzas Personales (Albo), Crowdfunding (Expansive) , Gestión de inversiones (Piggo), Seguros (Consuelo), Educación Financiera y Ahorro (Moneypool), Soluciones de Scoring, Identidad y Fraude (DigitalCash) y por último Trading y Mercados (Kuspit).

Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) indican que en México operan actualmente 160 emprendimientos de este ramo innovando en el sector financiero que, en conjunto, otorgan más de mil millones de pesos en créditos y tienen más de 540 usuarios activos.

La organización Finnovista, aceleradora de empresas financieras basadas en tecnología, registró un crecimiento general en estas empresas del 24% en el 2016. Por segmento, incrementaron un 60% en Crowdfunding, 40% Educación Financiera y Ahorro, 34% en Pagos  Remesas y 33% en Gestión de Finanzas Empresariales.  Según la organización, estas pequeñas empresas están compitiendo por captar hasta el 30% del mercado bancario mexicano en los próximos 10 años.

El panorama para este sector emprendedor es muy positivo en México.

Gracias a estas empresas, nuestro país tiene un potencial real de convertirse en un competidor líder en el sistema financiero global, junto con Estados Unidos, Reino Unido y China.

“2 o 3 de los grandes competidores de remesas a nivel mundial podrían ser mexicanos. Después de todo, ésta es nuestra primera fuente de divisas por encima del petróleo. En México hay una gran oportunidad de desarrollo para las grandes empresas Fintech, mucho mayor que en cualquier país desarrollado”. prevé Ortiz.

Los principales retos que tiene que enfrentar México si quiere ser potencia en los servicios financieros basados en tecnología, son la sinergia entre las Fintech y las instituciones financieras tradicionales, a las que se les podría escapar casi un tercio del mercado, además de la necesidad de una regulación que dicte las reglas de las start-ups y proteja a los usuarios.

A pesar de que las Fintech ha ido creciendo en México desde el 2012, aún no se cuenta con un marco legislativo. En el 2016, el entonces secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray, planteó a más de 20 empresarios del sector la intención de crear una regulación para este sector, que eliminará las barreras del emprendimiento de las start-ups y potenciará el crecimiento de las mismas. La iniciativa de la ley sería presentada el 8 de septiembre ante el Congreso. No obstante, días antes, Videgaray renunció a su cargo, dejando la propuesta incompleta.

No obstante, la intención que tiene el gobierno mexicano de implementar una legislación viene en buen momento, debido a que una regulación de las operaciones dará certidumbre para que la industria crezca. Será hasta septiembre de este año que el Ejecutivo Federal, a través de Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), enviará la iniciativa de la ley al Congreso de la Unión.   Esta nueva ley podría detonar créditos, inversiones, productividad y empleos.  La Secretaría de Hacienda indica que la propuesta de la ley hasta ahora se divide en tres ramas: financiamiento colectivo, activos y dinero electrónico, y plataformas innovadoras.

“La Ley Fintech se está trabajando, no se tuvo lista porque se ha recibido mucha información tanto de la industria tradicional como de la fintech y preferimos tomar más tiempo para hacer balances y proteger sobre todo al consumidor” indica la Subsecretaria de Hacienda, Vanessa Rubio Márquez.  Con esta nueva Ley, México se convertiría en uno de los pocos países que cuenten con una legislación para las empresas financieras de tecnología, junto con Reino Unido y Singapur.