Sabemos que, entre declaraciones anuales, pagos provisionales, pronósticos y planeaciones, puede ser desgastante que una sola persona mantenga la visión general de cómo están sus finanzas y la seguridad de que todas sus obligaciones se están cumpliendo en tiempo y forma.un riesgo fiscal como una omisión y/o desvío fiscal (ejemplo; déficit o deudas) que no concuerda con lo esperado al momento de realizar un presupuesto, pronóstico o declaración. Esto tiene como raíz una falta de transparencia en las políticas y procesos fiscales de la empresa.
Es por ello que muchos empresarios y compañías optan por destinar un lugar especial a implementar herramientas y procesos de control de riesgos fiscales dentro de su Gobierno Corporativo.
 
Para identificarlos y prevenirlos correctamente te sugerimos comenzar de la siguiente forma;
1.- Revisa tu contabilidad. Asegúrate de que absolutamente todas las transacciones de la compañía se encuentran reportadas y acompañadas de la documentación que las sustente.
2.- Realiza un pronóstico. Planifica de aquí al fin del ejercicio con el objetivo de pre-visualizar y planear acorde a minimizar acciones que pueden poner en peligro la continuidad de la compañía.
3.- Mantente actualizado. Conoce la información externa a tu empresa que pueda tener implicaciones (o generar estos riesgos) en un futuro. Ejemplo: variaciones en las tasas de cambio e interés, nuevos impuestos, modificaciones a impuestos actuales o reformas.
4.- Consigue apoyo de expertos. Respalda tus acciones con un organismo experto en temas de cumplimiento de obligaciones fiscales para corroborar que todas las actividades, transacciones y procesos están en orden.
Recuerda que entre más riesgos existan, más vulnerable se encuentra tu empresa y está más comprometida su capacidad de alcanzar los objetivos de desempeño y crecimiento.

¡No permitas que el futuro de tu organización se detenga!

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